No sé qué pasa por mi cabeza, me inunda una profunda tristeza en el alma y  en el corazón, sus motivos  tendrán quizás y eso es lo más triste el saber porque. La tristeza inunda mi alma, siento que la muerte me está esperando, ahora lo único que quiero es morir pues ya no me quedan fuerzas para vivir, siento que la vida no tiene sentido,  que toda felicidad se ha perdido, que ya ni mis sueños me hablan.

Desde que tu no estas no existe ni un minuto de calma en alma, todos los días son llantos, pequeñas lagrimas que se deslizan, viendo y recordando cualquier cosa tuya, se me ha olvidado lo que es la calma y solo me siento inseguro y nervioso y solo siento dolor, Lolilla, es un día cualquiera  de cualquier mes y queda poco para finalizar el año, desde que te fuiste mi mundo acabo esto es un infierno voy de mal en peor
busco algún motivo para seguir vivo pero no encuentro nada que merezca la pena  el seguir en este mundo

En una situación así, cuando la esposa desaparece de este mundo, parece un contrasentido, pero no lo es. Cada persona es un mundo y ante una pérdida como ésta responde de forma distinta. El golpe nos remite a golpes anteriores y reabre heridas mal cicatrizadas. Por eso el dolor y el sufrimiento  son algo absolutamente personal, como una travesía en solitario. Y las reacciones de cada persona son imprevisibles, pero el camino hay que recorrerlo en solitario.

Ante la pérdida de la esposa  el sufrimiento rebosa el dolor, sufrimos, por lo que nos falto por no estar preparados para semejante perdida, definitivamente la vida nos cambia no volveré a ser el mismo eso no lo puedo cambiar en mi caso mi esposa de 68 años murió de un infarto ni siquiera tengo a donde ir a llorar a estas alturas quisiera solo ver su cara, la duda nos tortura más que la verdad se vive en  un infierno por qué no se pierde la esperanza nunca y pasa cada día, de pronto te inunda la tristeza se te parte el corazón, no puedes cerrar ese ciclo te quedas en punto neutro, la muerte de la esposa es un dolor tremendo,  la vida te cambia de la peor manera.

 Es tan grande el dolor que tengo,  tras su pérdida, que no tiene medida. Hablo con ella porque siento que es mi Ángel, que está en el cielo, y nos protege a toda mi familia. Mi vida ha dado un giro de 180 grados, a veces siento que me voy a volver loco, pero luego recibo una fuerza que antes desconocía que me anima a seguir luchando, a ir caminando por la vida hasta que me reúna con ella. Dios es tan difícil vivir sin ella y con esta angustia tan grande. Solo lo le pido a Dios que me de fuerzas para seguir adelante.

Cada día  tengo menos ganas de ponerme a este PC pero no es por desidia, es que cada vez que lo hago, pienso en que tú no estás y que mis ojos se llenan de lágrimas. Los recuerdos son imparables y no soy capaz de controlarme, luego todo el cuerpo me duele del esfuerzo que hago así llevo desde aquel día del mes de Junio del 2005, a veces tengo que sonreír para que la gente se crea  que estoy bien, aunque algunos se dan cuenta del sufrimiento interior  que llevo permanentemente, estuve en casa de Pacheco y compre algunas cosas, no sabes el rato que estuve allí lo que pude sufrir, acordándome de las veces que íbamos a comprar en su tienda hacia cinco años o más que  no la pisaba y  tu hija Esther me dijo vete allí cómprate ropa  porque aun llevas la que te compro mama.

Cuando me inunda la tristeza, me rindo a ella  lloro, lloro, y lloro. Hasta que llega un momento que ya he llorado tanto, que ya no tengo una lágrima más que soltar.
Entonces me levanto y con el corazón abierto y vacío, continuar  seguir luchando, y seguir viviendo otro día más. Un nuevo futuro se cierne sobre mí.
Creo que no es bueno, pero sin lugar a dudas he sufrido bastante, desde que tú no estás,  para llegar hasta donde estoy.

Nunca ame a nadie así como te ame a ti, a hora sé lo que es el amor, lo siento en el corazón,  desde el momento que te conocí, ese día en que te vi Imagine que podía amarte y que serias parte de mí, cuando te di el primer beso fue algo maravilloso, te mire y sin pensar bese esos labios hermosos, ese fue el día en el que poseísteis mi corazón,  aquel instante supe que quería amarte y tenerte a mi lado para siempre, hasta que la muerte nos separase y decirte suavemente que siempre voy a recordarte.

 

Hoy estoy aquí, como siempre pensando en ti sin dejar de hacerlo ni un solo instante, tu recuerdo invade mi mente, aun recuerdo cuando nos conocimos, ese día fue único, fue algo soñado por los dos, hoy, tengo ya 75 años y espero muy pronto reunirme con contigo en el cielo, junto a Dios y cuando estemos juntos, descansar los dos, nunca deje de amarte y nunca te dije adiós, porque siempre viviste en mi corazón.

 

A veces quisiera volver a ser aquél niño que no sufre, no llora, no siente soledad
abrazarme a mi juguete preferido buscando abrigo y dormirme cansado sin pensar en el ayer, es tan triste el saber que la vida te depara noches vanas con tu amiga la eterna soledad, sin tener a tu lado,  un tibio cuerpo al despertar, A veces, escribo hasta llegar la madrugada porque en nuestra  habitación  no hay nada, frío en el alma se percibe en el ambiente por eso a veces, mi infancia se hace presente, solo a veces, en noches tristes como ésta los suspiros escapan melancólicos de mi pecho.

 

Sabes Lolilla  hoy me desperté asustado por que de nuevo tuve aquel triste sueño, aquel en el que estando a tu lado no pude hacer nada para detener tu muerte, al ver como yaces en nuestra cama  sin vida; pero recientemente comencé a recordar cosas porque todo lo que hacía siempre resultaba bien hasta el hecho de por qué tenía ganas de vivir, la razón era es y serás por siempre tu mi querida Loly, la chica por la cual di todo y lo seguiría dando, aquella que me ha aconsejado sobre muchas cosas, aquella que saco lo mejor de mí para mostrárselo al mundo, es tanto lo que te debo y es tan poco el tiempo que he tenido en esta vida para pagártelo.

No todo era bueno antes, ni todo es malo ahora. Sin embargo pienso que ahora  hay menos posibilidades que antes, de alcanzar la felicidad. Quizás la gran diferencia radica en que antes la vida era más simple y hoy es más complicada. Si pregunto sobre el porqué del mundo actual que hemos construido, suelo escuchar como respuesta: "Son los costos del progreso". No respondo a la respuesta, y me retiro a solas con otra pregunta: "Si el quedarse sin tu pareja es  un costo y disminuye mi felicidad, ¿tiene sentido pagar un costo tan alto por ello?" Y ahora entiendo que la felicidad tampoco es gratis  y que también se acaba.

 

Yo lo sé de cierto, Lolilla, pero supongo que una mujer y un hombre  siempre se quieren, con el paso del tiempo se van quedando solos poco a poco, algo en su corazón les dice que están solos y que uno de ellos ha abandonado al otro para irse con Dios. Me encuentro pensativo ¿Por qué?, porque mi querida Loli me dijo un día de esto hace ya muchos años  que deseaba que escribiese algo pensando en ella, y así lo estoy haciendo recordando cada minuto que hemos compartido juntos.

 

Hace mucho tiempo que nos conocimos, No le pongo fechas, porque seguro que me equivocaría y es que el tiempo no tiene razón de ser cuando se habla de quien quieres. Sólo diré que ella llegó un día a mi vida, siempre estará ahí, porque es mi querida Loly. Me pediste que escribiese pensando en ti y eso estoy haciendo, aunque tengo la sensación de que son palabras que dirán todo lo que te he querido y te quiero pero, son las palabras que siento. Sólo espero que, en ellas entiendas que aunque a veces  las leas donde estés y  estés ausente de este  mundo yo te sigo considerando mi esposa y te sigo queriendo por quién y por cómo eras.

Yo no sé vivir sin recordar. Lo he intentado muchas veces, pero soy un reincidente sin remedio. Recuerdos, siento que he perdido todo lo que soy, que tan sólo me queda este cuerpo que cada vez es más diferente del que fue. Yo fui muy feliz contigo Lolilla, o al menos creí serlo.  No es la nueva situación la que me llena de inseguridad, sino el recuerdo de otra situación  que he vivido anteriormente con una angustia que no he sabido resolver.