Estamos  a últimos del mes de mayo de 2010 las noches son tan cortas y los días tan largos  y hubo una vez  que escuche esta frase  de que los hombres no deben llorar, debe  hacer muchas décadas, porque hoy me encuentro en que si lloramos los hombres sobre todo cuando has perdido a alguien de tu familia, sobre todo si es la esposa, esa mujer maravillosa que ha compartido lo bueno y lo malo de nuestra vida en común, hoy como desde el día en que Dios te llevo a su reino me haces falta, mucha falta ya que no tengo en quien apoyarme, eras tú la cabeza visible de esta familia, ahora ya no queda nada de ella, porque a pesar de tener tantos hijos tu y yo éramos  la familia en quien se apoyaban todos, hoy que como ya he dicho antes faltas tú todo se ha ido al traste y solo queda un hombre solitario y que solo piensa en ti, mis ojos, mis ojos solo saben  llorar por tu ausencia  y aquí quede yo, solo y abandonado y siendo solo un cero a  la izquierda.

Me hace falta tu presencia en mi vida, tu sonrisa,  tus besos, tu manera de amar,  acariciar tu cuerpo, compartir cada momento, decirte lo que siento, abrazarte como antes, volver a ser feliz, se acerca tu cumpleaños y tu aniversario, mi cuerpo ya está entrando en la fase de los recuerdos y el dolor de cabeza y el mal cuerpo diario es un tributo que tengo que pagar por tu falta, Dios se te llevo muy temprano, demasiado pronto y dejasteis aquí a un hombre con el dolor de la perdida de la persona que más he querido en este mundo, TU Lolilla, las lagrimas diariamente inundan mi cara y no hay un solo momento en que este tranquilo ni aun siquiera por las noches es un duermevela constante.

Sonreír a la vida aunque sólo sea una sonrisa triste, porque más triste que la sonrisa triste, es la tristeza de no poder sonreír, las lagrimas inundan mi cara, nada mas despertar y solo horror y dolor despiertan en mi corazón por tu perdida, lagrimas de impotencia  y de dolor al ver que ya no estás a mi lado. Si pudiese expresar con palabras en este caso con  letras el amor que he sentido y siento por ti y de este cariño inmenso que siento por ti, que guardo dentro de mi pecho y que me ahoga el alma y que tu  los puedas sentir porque se los lleva el viento y hasta el cielo donde estas llegaran, este deseo de abrazarte, mirarte y contemplarte por un solo instante y de esta cama vacía que te busca en la soledad, las noches se tornan grises y el silencio de nuestra habitación se hace notar, pero de mi corazón jamás te borraras.

Cuando el dolor que me da esa tristeza infinita por no tenerte a mi lado, esos momentos que ya no estás aquí  duelen a veces más que los recuerdos. Me siento incompleto sin ti, siento que me falta tu presencia, así es imposible vivir, pero que mas hago recordar el olor de tu fragancia, es inútil dejar de imaginar tu mirada esa que no sale de mi pensamiento,  sé Lolilla que a la hora de tu muerte algo  me entregasteis, algo que nadie ha podido superar "nuestro  nieto Diego ".

Cuando uno tiene la vida invadida por la tristeza, el dolor es muy grande. La tristeza  se encierra dentro de nuestro pecho, y nos quedamos víctimas del sufrimiento. Se tiene la sensación de que nadie más conseguirá entrar en nuestro corazón con un poco de alegría. Esto, con certeza, tendrá que ser hecho por amigos o familiares  mucho más fuerte que uno mismo, y mucho mayor que la tristeza que sentimos.

Sé lo que es, estar triste ya he pasado por esto muchas veces y creo que es imposible que otra persona llegue para darnos un poco de felicidad. Pero las cosas si las miramos de otra manera nos podemos dar cuenta que si nos pasan es porque tienen que pasar, soy un poco fatalista y creo en estas cosas que nos pasan, porque el destino ya lo tenemos marcados desde que nacemos.

Cuando la tristeza inunda mi corazón, cuando ya no puedo más con mi dolor, sonrío y pienso que no hay más dolor que el de uno mismo, cansado por el paso del tiempo, que vivo del pasado, que marcho solitario hacia un mundo que no conozco y que al llegar no sé lo que me espera. Cuando empiezo a enfrentarme a la realidad de su pérdida, me siento deprimido o sin esperanza. También puedo sentir culpa. Puede sorprenderme teniendo pensamientos de "si hubiera hecho esto" o "por qué yo." Puedo empezar a llorar sin razón alguna.

¿Cuánto tiempo duran la tristeza y el dolor que sufren quienes hemos  perdido a una persona querida? Conocer la respuesta a este interrogante es una de las claves para poder seguir viviendo con un poco de paz ya que los recuerdos de esa persona no se olvidan, puede que el tiempo mengue el dolor pero jamás desaparecerá, para superar la pérdida física del ser querido que  ha fallecido y hacerse a la idea de que no se lo verá nunca más con vida, las heridas del alma se terminan curando, aunque tardan en cicatrizar mucho más tiempo que las del cuerpo.                                                                                                                                       

Hoy quiero contarles que el dolor esta oprimiendo mi pecho, hoy extraño tanto a mi esposa mi Loly, faltan unos días para su cumpleaños numero 74 y la verdad que me duele tanto no tenerla y la extraño, siento esa necesidad, ese deseo de tenerla en mis brazos aunque sea una vez decirle lo mucho que la quiero siento mis brazos tan vacios, la extraño tanto a veces le pido que venga y me dé un abrazo pero sé que no puede ser

Soñándola en mis brazos, con ella, le pido que no me deje caer que me venga a ver aunque sea una vez, no se hoy lo extraño más que nuca, será porque se acerca su cumpleaños y el aniversario de su fallecimiento hoy mis brazos se rompen de dolor por no poderlo abrazarla, mi corazón llora su ausencia, mi alma no tiene consuelo, tengo la sensación de que solo quiero dormir, de que deseo que llegue la noche para dormir, no pensar y que pase otro día, me suena duro hasta escribirlo y muy triste, pero tengo esta sensación desde que tú no estás, no sé si alguien me entiende, ya que cada persona pasamos malas épocas en nuestra  vida, por muy distintos motivos.

Estoy triste, me siento solo, quiero gritar pero no tengo ni ganes de hablar, tengo que aguantarme las penas y parecer fuerte ante los demás.

Hemos  entrado en el mes de junio de 2010 mes que odio por lo que tú ya sabes antes me era, simpático ya que en el mismo mes los dos teníamos nuestros  cumpleaños, pero ahora solo queda el mío, el tuyo no pudisteis ni celebrarlo porque la muerte se te llevo dos días antes, somos nacidos el mismo mes pero con distinto signo tu eres cáncer y yo soy géminis una combinación de caracteres  diferentes pero que en nuestra vida nos hemos llevado bien es decir muy bien, lo puedo gritar bien alto ya que tu siempre has sido la reina de este hogar ahora, no queda nada solo un pobre hombre que aun después de pasar 5 años de tu fallecimiento sigue  sufriendo las consecuencias de el mismo.

Días de junio vendrán, y con ellos, el recuerdo de mi esposa Lolilla Y aunque sé que desde el cielo ella me ve, yo la extraño el 24 de junio ¡Más que nunca!  Ya son cinco primaveras de su ausencia y en cada una la he extrañado con el alma. Esposa mía, hoy como siempre la tristeza oprime mi alma, esa inmensa tristeza de no tenerte a mi lado; quisiera   decirte lo mucho que te necesito, y también para poder expresarte lo mucho que te amo. Lolilla, hoy recordé mi juventud, recordé tus sabios consejos, recordé tus reprimendas, esas reprimendas que fueron muestras de tu gran amor hacia mí.

¿Sabes Lolilla? Quisiera de todo corazón poder retroceder el tiempo para  volver a ser joven ¿Te imaginas si eso fuese posible? Te volvería a tener en mi vida diaria, y podría sentir de nuevo tus tiernas caricias; también volvería a sentir en mi mejilla aquel cálido beso que noche a noche me disteis. Lolilla, sabemos que retroceder el tiempo es imposible, pero ten por seguro, que todos esos hermosos momentos de nuestra vida en común, en mi mente y en mi corazón siempre los llevaré. Allí, muy dentro de mí corazón los guardaré como mi más preciado tesoro, y cada vez que sienta el vacío de tu ausencia los recordaré para ayudarme a vivir y seguir adelante en ésta vida que día con día se hace más incierto.

No sé si ella me vera desde el cielo, pero yo la siento siempre aquí a mi lado junto a mi corazón, jamás la olvidare, Dios quiera que esta promesa de no olvidarla la pueda cumplir durante el resto d mi vida, calor de humana ternura es lo que me falta. Soledad acompañada. Jamás, en toda la vida, olvidaré tu presencia, tan inmensa, tan profunda! Ya no hay tiempo, ya no hay nada. Solo distancia. Hay  solo realidad. Lo que fue, ¡fue para siempre!

Nadie sabrá jamás cómo quiero a mi  Diego. No quiero que nada lo hiera, que nada lo moleste y le quite energía que él necesita para vivir, vivir como a él le dé la gana, Pintar, ver, comer, dormir, sentirse solo, sentirse acompañado; pero nunca quisiera que estuviera triste, en cada momento él es mi niño.

Ayer día 4 de junio de 2010 estuve muy mal y muy triste, nadie se  puede imaginar la desesperación que llega uno a tener cuando los recuerdos se apropian de tu cuerpo, siento una molestia espantosa que no puedo explicar y además hay a veces un dolor que con nada se me quita. La tristeza se retrata en toda mi persona, pero así es mi condición ya no tengo compostura.

Recuerdo que cada (tic tac) es un segundo de mi vida que pasa y que no se repite  en nuestra vida, como a mí me ocurrió en aquella noche fatídica en que Dios se llevo a mi esposa Loly con él, la vida  puede cambiar en un simple segundo, es muy fácil decirlo y aun es más fácil que suceda. En un segundo puedo  pasar de ser  la persona más feliz del mundo a la más desgraciada, en un segundo puedo  ver como algo se desmorona en la vida, en un segundo puedo sentir cosas que jamás imaginaría, en un segundo puedo  ver que una vida juntos durante tantos años  ya no significa nada, en un segundo te has quedado solo, siento que mi vida sin ella no es vida porque todo cambio en un segundo.

Desde el día que Dios te llevo a su seno  me di cuenta de lo afortunado que fui. Afortunado por haberte encontrado. Afortunado por haberme enamorado de ti. Afortunado porque tú te   enamorases  de mí. Afortunado por haber podido compartir mis días contigo. Afortunado por recibir tus besos, tus abrazos y tus caricias. Afortunado por haber podido decirte lo mucho que te quise y te sigo queriendo ya que sin ti no soy nada. Afortunado por haber conocido el amor, el verdadero amor. No termino por entender cómo ella cambió mi vida de esa manera, pero ¿saben qué? Tampoco quiero entenderlo, porque el amor no se entiende, no se razona: simplemente se siente, se vive, se disfruta. Esa es la clave para poder amar.

Hay situaciones que marcan nuestra vida: nuestra primera palabra, los primeros pasos, los primeros amigos. La primera vez que fui al colegio y la primera vez que te di un beso. Es éste, sin lugar a dudas, el más importante en mi vida, puesto que es algo que no se compara con otros, es algo que compartí solo contigo. No soy tan fuerte como era en mis años de adolescencia, pero he aprendido en estos años en que falta mi esposa a ser flexible y tolerante, lo cual me ha hecho más humano; a respetar a los demás con sus virtudes y defectos.

Sé lo que es amar hasta el punto que duele; sé lo que es llorar hasta el punto donde ya no me quedan más lágrimas sino un dolor inmenso en mi pecho que no puedo explicar (ese segundo donde sientes que la vida se te va); pero entre todo esto que he vivido hasta el día de hoy doy gracias a Dios, por todos los días que me ha dejado vivir  con mi querida Loly  y de las experiencias que hemos vivido juntos. Tenéis que estar ahí y pasar por ello para saber de qué hablo pero ya soy mayor  y sólo escribo lo que pienso y siento hoy. Mañana, quizás escriba otra historia sobre nuestra vida en común.

Cualquier segundo puede ser ese segundo, todo puede cambiar para siempre o simplemente quedarse igual. No tengo miedo. Vivo el día de hoy y  me aferro al pasado; en cuanto al futuro, tengo la certeza de que ese será el juez de mi presente, así que vivo el hoy con mesura. Sé que algún día todo acabará, mientras tanto vivo en paz y a solas con los recuerdos de  esposa. Mi alma no descansa, no tengo tanto tiempo como para perderlo en trivialidades.